Por qué nunca deberías mezclar lejía con agua caliente para limpiar: el error común que anula su efecto desinfectante y crea gases tóxicos
El calor descompone el hipoclorito sódico y reduce de forma drástica el cloro disponible: el umbral se rebasa a partir de unos 30 °C, lo que genera una menor capacidad higienizante