Lao Tsé, filósofo chino: "Ten paciencia. Espera hasta que el barro se asiente y el agua esté clara. Permanece inmóvil hasta que la acción correcta surja por sí misma"
En realidad, con esta idea, el filósofo plantea una de las imágenes más características del taoísmo: la naturaleza como espejo de los procesos internos.