Vender contenido erótico en OnlyFans y arriesgarse a filtraciones por menos de 120 euros al mes: “No hay que demonizarlo, pero tampoco pintarlo como algo ideal”
Frente a las promesas millonarias de las plataformas, la realidad cotidiana de quienes venden contenido se mueve entre ingresos mínimos, regateos y miedo a que se haga público