otros
En casa de Amaya Cáceres, en León, no hay pupitres, ni aulas, ni una campana que marque el recreo. Sus hijos (Carlota, de 18 años; Mateo, de 15; y Carmen, de 12) no han ido al colegio ni al instituto y, sin embargo, todos los días estudian y aprenden.
📱 Ver más noticias en Prensly Leer la nota original ↗