Una planta en Iowa tritura unas 30.000 toneladas anuales de palas de turbinas usadas sin calor ni productos químicos y las convierte en fibra que luego se utiliza en hormigón y asfalto
El proceso es una innovadora solución en el mundo de la energía eólica. Las tremendas palas de hasta 36 metros se convierten en fibra para usar en contrucción.